Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
Fía mucho, más no a muchos.
Donde hubo humareda, el rescoldo queda.
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
El oficio hace maestro.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
Si quieres criarte fino y hermoso, buen vino y mucho reposo.
El que se casa con una mujer guapa, hasta los cuarenta años el miedo no se le escapa.
Es ley la que quiere el rey.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
Nunca falta un roto para un descosido, ni una media sucia para un pie podrido.
La suerte y la muerte están siempre a la puerta
Vence al enemigo sin manchar la espada.
Al bueno por amor y al malo por temor.
Peces grandes no viven en charcos pequeños.
Mejor ser criado en buena casa que amo en mala.
Nunca te arrepientas de lo que has hecho, arrepiéntete de lo que has dejado de hacer.
¡Qué buena cara tiene mi padre el día que no hurta.
Hombre de espíritu enclenque, donde nace allí muere.
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
Al que le caiga el sayo, que se lo ponga.
El que antes muere, antes lo entierran.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
El dinero es buen servidor, pero como amo, no lo hay peor.
Disfruta solo los placeres del momento.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
La ofensa se olvida en una noche, el beneficio en un día
El hombre es para el hombre un espejo.
Caldo de gallina y precaución, nunca dañaron ni ha hembra ni a varón.
El que tenga la cola de zacate, que no se acerque a la lumbre.
Ni hombre sin vicio, ni comida sin desperdicio.
No hay mayor pena que perder a una mujer buena.
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
Mejor una buena separación que una falsa amistad
De buenos y de mejores a mi hija vengan demandadores.
Beber por jarra penada, no me agrada.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Refrán es, verdadero, que quien sirve más, vale menos.
El más cuerdo, más callado.
Alcaraván zancudo: para otros consejo, para ti, ninguno.
Ocioso y lagarto, no mueren de infarto.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
De mozo rezongador nunca buena labor.
Casado, pero no capado.
Es mejor callar y parecer idiota, que hablar y no dejar la menor duda.
Cántaro roto para tiesto vale.
Cacarear y no poner huevo no es nada bueno.
En vender y comprar, no hay amistad.