La tontería se sitúa siempre en primera fila para ser vista. La inteligencia, por el contrario, se sitúa detrás para observar.
La muerte se lleva igual al párvulo que al viejo.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
Quien teme la muerte no goza la vida.
El saber no ocupa lugar, la ignorancia tampoco.
Toma consejo de uno que sea superior a ti y de otro que sea inferior a ti y luego forma tu opinión.
Orden y contraorden, desorden.
A amor y fortuna, resistencia ninguna.
Quien pregunta, no yerra.
A caballo regalao no se le mira el cormillo.
Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.
A la mujer bigotuda, de lejos se le saluda.
La magnificencia prestada, es miseria.
El vulgo no repara en quien es majadero, sino en quien tiene dinero.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Dígale a x que me mande un poquito de teneteallá.
Quien en ti se fía, no le engañes.
Sabio es aquel que piensa antes de actuar.
Ayatola no me toques la pirola.
No hay quien escupa al cielo que a la cara no le caiga.
A agentes y consintientes, la misma pena se debe.
No caga en loma, por no ver rodar el bollo.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
En el camino deja que los tontos y los locos pasen primero.
Al roble no le dobles.
No temas a la competencia, teme a tu propia incompetencia.
Mira después el bienestar del cuerpo y la mente.
La prudencia es la fuerza de los débiles.
Virgo viejo, puta segura.
El que hace el bien de los demás hace el suyo.
La sal y los consejos solo se dan a quien los pide
El cliente siempre tiene la razón.
La manera de evitar grandes faltas es cuidarse de las pequeñas.
Quien pisa con suavidad va lejos.
En cada tierra su uso, y en cada casa su costumbre.
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
Ver para creer.
El cuerdo en cabeza ajena escarmienta.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
La conciencia es a la vez, testigo, fiscal y juez.
A buen señor, buena demanda.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
Para poca salud, las cuatro velas y el ataúd.
Cuentas claras, amistades largas.
La buena obra, ella misma se loa.
El que parte y comparte, se queda con la mejor parte.
Hombre viejo no necesita consejo.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
No se puede repicar y andar en la procesión.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.