La gente se arregla todos los días el cabello, ¿por qué no el corazón?.
Dos bueyes machos no viven en una misma cueva.
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
El universo no es más que una enorme ciudad, llena de seres, divinos y humanos que por naturaleza se aman unos a otros.
El que le tiene miedo a los ojos, no puede comer cabeza.
No te vallas a morder la lengua.
La marcha instruye al asno.
Las palabras no cuestan plata.
Amistad por interés hoy es y mañana no es.
Quien no da nudo, pierde punto.
El amor, la tos y el fuego, no pueden ser encubiertos.
Los pies del hortelano no echan a perder la huerta.
El amor todo lo vence.
A la mujer no la cates, no es melón.
Lástima grande que no sea verdad tanta belleza.
Brilla por su ausencia.
No hay tonto que no se tenga por listo.
A la ramera y al juglar, a la vejez les viene el mal.
Mucho beber y no caer, non pode ser.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
Casa sin niños, tiesto sin flores.
Saber es poder.
La muerte lo mismo come cordero como carnero.
No existe cosa escondida que con el tiempo no sea bien sabida.
A quien buenos cojones tiene, lo mismo le da por lo que va como por lo que viene.
La suerte es para quien es, y no para quien la desea.
A la de amarillo, no es menester pedillo.
Las penas no matan, pero rematan.
Vive la vida a grandes tragos por que no te bastara cuando tengas que perderla.
Antes de hacer nada consulta con la almohada.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
Los celos son una pasión vulgar; son algo desconocido entre las personas de alta cuna
La boca que no habla se escucha con dulzura.
Abarata, tendero, y ganarás más dinero.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
Allí donde reina la fuerza el derecho huye
Bestia que no es tonta, sabe quien la monta.
Entre sastres, no se pagan hechuras.
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
Madre acuciosa, hija vagarosa.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
No pruebes la profundidad del rio con ambos pies.
Lo que los ojos no ven, el corazón no lo desea.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Ni hombre tiple, ni mujer bajón.
Hay más sabiduría escuchando que hablando.
Si te sobra el tiempo de joven, de viejo se te esconde.
La barriga llena da poca pena.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
De necios es huir de consejos.