Cabeza loca no quiere toca.
Más barato es cuidar que edificar.
Abrojos, abren ojos.
Quien está presente sigue viviendo; quien se ausenta lo tienen por muerto.
La ausencia y la muerte mucho se parecen.
Cazador que tira y no persigue, poco o nada persigue.
No todo lo grande es bueno, pero todo lo bueno es grande.
A quien tiene ropa y duerme en el suelo, no le tengas duelo.
Quien se va, vivo y muerto está.
Entre las gentes, hay mil gustos diferentes.
El que usó mal incienso debe atenerse a quemarse las mangas.
No debe de cambiarse de caballo al pasar el río.
Tiempo pasado siempre es deseado.
Fiar es de hombre bobo, pues es pagar lo que come otro.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
El dinero del juego muchos lo tienen, pero pocos lo retienen.
La falta de respuesta es en sí misma una respuesta.
Hay que masticar las palabras más que un pedazo de pan.
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
Fruto vedado el más deseado.
El mandar no admite par.
A casa del amigo rico, irás siendo requerido, y a casa del necesitado, irás sin ser llamado.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
Humano es el errar y divino el perdonar.
El mejor espejo es un ojo amigo.
Andar el tiempo y vernos hemos.
El corazón es un guía que los pies siguen
El buen vecino, arregla el camino.
Suegra, ni de caramelo.
Bebe el vino en vidrio; y si el vino es generoso, en cristal precioso.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
Es mejor volverse atrás que perderse en el camino.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
Casadita y con hijos te quisiera ver, que doncella y hermosa cualquiera lo es.
Un cobarde piensa que vivirá para siempre si evita a sus enemigos; pero ningún hombre escapa a la vejez, incluso si sobrevive a las lanzas.
Lo que se da no se quita.
En Diciembre, no hay valiente que no tiemble.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
Ausente, apenas viviente.
El que demonios da, diablos recibe.
A barba, ni tapia, ni zarza.
A tal puta, tal rufián.
El deudor no se muera, que la deuda en pie se queda.
Ir despacio es de Dios; ir rápido es del diablo.
El amor y el interés, comen juntos en un plato; el amor come por horas y el interés cada rato.
El búfalo amarrado detesta al búfalo que cabalga por la llanura. (No cuentes dinero delante de los pobres).
Del cuerdo al loco, media muy poco.