Reniego de caballo que se enfrena por el rabo.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
O errar o quitar el banco.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
A fullería, cordobesías.
Haz buena harina y no toques bocina.
Hacer buenas (o malas) migas.
A cama chica, echarse en medio.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
Uno trabajando y cuatro mirando, el caminos está arreglado.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
Inútil es reprender a quien caso de no ha de hacer.
Consejo no pedido, consejo mal oído.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
A hierro caliente, batir de repente.
Viejos los cerros y reverdecen
Como vaya viniendo, vamos viendo.
Si a estribor gaviotas ves, la otra banda babor es.
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
Quien aprisa sube, aprisa se hunde.
Esto es de rompe y rasga.
Más vale sudar que toser y tiritar.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
Estoy como gallo en corral ajeno
Quien hace malas, barrunta largas.
Reniega de bestia que en invierno hace siesta.
El que a orilla del río mora, mucho bebe y mucho llora.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
Cerrado a cal y canto.
Escatimar y dar a putas.
Iglesia, o mar, o casa real.
El que anda con un cojo, si al año no cojea, renquea.
Ir del coro al caño y del caño al coro.
Quien quita lo que da, al infierno va.
Para alcanzar, porfiar.
Irse a chitos.
Hacer pinitos.
Riña de amantes, agua referescante.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
Quien a uno castiga a ciento hostiga.
Intelecto apretado discurre que rabia.
O la bebes o la derramas.
De chicos es el temer y de grandes el atrever.
Dar con la puerta en la cara.
Si a los cuarenta no eres rico, arre borrico.