Pies fríos, corazón caliente.
Ni caldo recalentado ni amigo reconciliado.
Hijo descalostrado, medio criado.
Año de avispas, año de nieves y ventiscas.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Un día con la suegra, un día de tinieblas.
En Febrero, un día al sol y otro al brasero.
Quién escucha la voz del anciano es como un árbol fuerte; quién tapa los oidos es como una rama al viento.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
Alabanza propia, mentira clara.
Siempre hay una avispa para picar el rostro en llanto.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
Puta arrepentida, del Carmen vestida.
Vecinas porque les digo las mentiras.
Todo es según el cristal con que se mira.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
Ni en el agua ni en el viento, escribas tu pensamiento.
Hombre viejo no necesita consejo.
Buen disimulo, se tapaba la cara y enseñaba el culo.
El agradecido demuestra ser bien nacido.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
La lealtad se paga.
Haber muchos cocos por pelar.
Cuando la vieja se remoza, andar ligera debe la moza.
Quien ya muerto el burro pienso le echó, tarde acordó.
Más logran las lágrimas que las palabras.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
Persevera y triunfarás.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
Los verdaderos amigos se reconocen en los momentos de necesidad
Ya en el veranillo, la madurez del membrillo.
Enchufa el ASKAR. (Radio de principios de los 60, para enterarse, más o menos de lo que pasa por el planeta).
En la batalla se conoce al soldado; pero en la Victoria se conoce al caballero.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
Una sonrisa no cuesta nada pero vale mucho.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Abre la boca que te va la sopa.
Quien se quemare, que sople.
Juez que dudando condena, merece pena.
A cualquier cosa llaman rosa.
El que no se muere joven, de viejo no se escapa.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
Si vives de fiado, vives señalado.
Paga adelantada, paga viciada.
Come niño, y crecerás; bebe, viejo, y vivirás.