Para morirse, siempre hay tiempo.
Si vives de fiado, vives señalado.
Paga adelantada, paga viciada.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Valientes por el diente, conozco yo más de veinte.
Casa en canto, y viña en pago.
Deja lo afanado y toma lo descansado.
La ocasión asirla por el guedejón.
Cuando el sartén chilla, algo hay en la villa.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
Antaño me mordió el sapo, y hogaño se me hincho el papo.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
Días se fueron y días vendrán; lo que unos trajeron, los otros se llevarán.
Vase la fiesta y resta la bestia.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Voy a ir hacer un mandado.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
El que no tiene experiencia, que tenga imaginación.
Es pan comido.
Tantos son nacidos, tantos son queridos.
El uso es maestro de todo.
Arreboles al ocaso, a la mañana el cielo raso.
Agua y sol, tiempo de caracol.
Vida sin amigos, muerte sin testigos.
Al dedo malo, todo se le pega.
El corazón triste, riendo muere y llorando vive.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
Agua al higo, que ha llovido.
Remendar y dar a putas.
Mientras más se vive, más se aprende. Por eso había una vieja que nunca quería morirse.
Cada pelo hace su sombra en el suelo.
Las pinturas y las peleas míralas desde lejos.
No hay mejor testigo que el papel escrito.
Hoy me levanté con el pie izquierdo.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
La morcilla reciente, cómela con tu pariente.
El llanto alivia el quebranto.
Si preguntas sentirás vergüenza un minuto, si no lo haces sentirás vergüenza toda la vida.
Si pierdes el caballo puedes recuperarlo;pero si pierdes la palabra, es para siempre.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
Sucede en un instante lo que no sucede en un año
Insinuación de rey, como si fuera ley.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
Ya que no eres casto, sé cauto.
El que mide el agua al charco es el que lo conoce.
Hombre chiquitín, alcahuete y saltarín.