De queso, un pedazo, y que te dure todo el año.
Que cada sacristán doble por su difunto.
Buena fama es buena cama.
Raro es el regalo tras el que no se esconde algo malo.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
El amo majestuoso, hace al mozo reverencioso.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
Retozos a menudo, presto llegan al culo.
Nacer de pie.
Es más fácil hablar que saber guardar silencio.
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
Ninguna buena historia se gasta, por muchas veces que se cuente.
No importa cuantas veces hayas caído, lo importante es cuantas te puedas levantar.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
Castillo apercibido no es sorprendido.
Magra olla y gordo testamento.
Madre solo hay una, y a ti te conocí en la calle.
El que presume de honrado, presume de desgraciado.
Hacienda que otro gano poco duró.
Calabazas coloridas, en otoño recogidas.
Agrada, quien manda.
La carta, corta, clara y bien notada.
A burro viejo, poco forraje.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
Llegar a punto de caramelo.
Delante hago acato y por detrás al rey mato.
La ocasión hace al ladrón y el agujero al ratón.
El que esperar puede, alcanza lo que quiere.
Cerco en la luna, agua en la laguna.
Entre más viejo más pendejo.
Aguantando regañinas, se aprenden las artes finas.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
El que presta, a pedir se atiene.
Flores en Mayo, tarde o temprano hallo.
Mala olla y buen testamento.
Beber y comer buen pasatiempo es.
Pan de ayer, vino de antaño y carne manida dan al hombre la vida.
Pedo con sueño no tiene dueño.
A perro viejo no hay tus tus.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
A buen sueño, no hay cama dura.
El que no sepa guardar un centavo, nunca tendrá muchos.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
Salmón de enero, para mí el primero.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.