Ilusión es para un calvo tener en su calva algo.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Mal habiendo y bien esperando, morirme he triste y no sé cuando.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
Yo que callo, bien en mis adentros hablo.
Hombre refranero, maricón o pilonero.
Caro compro y barato vendo; si tú no me entiendes, yo me entiendo.
Necio o loco es el orgulloso, pues no medita en que fue lodo y será polvo.
Pan tierno, casa con empeño.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
Una que hice y tres que pensé hacer, cuatro que me apunté.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
Tiempo al pez, que picará alguna vez.
La sugestión obra.
Si quieres que te sepa, dale que te duela.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Reniego del amigo que me encubre el peligro.
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
Las sueños, sueños son.
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
Conócete a ti mismo.
Más vale una imagen que cien palabras.
Un antiguo amor nos atormenta como la caries de un diente
Vino en jarro quiero; que no me sindiquen lo que bebo.
El que algo quiere, algo le cuesta.
A cavador perucho, si le dieres algo, que no sea mucho.
El tiempo vuela, que se las pela.
Tú que querías y yo que tenía ganas, sucedió lo que el diablo deseaba.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
Cuando me despierte me llamas.
Al viejo no le falta que contar, ni al sol ni al hogar.
Te conozco mascarita
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
Quien está presente sigue viviendo; quien se ausenta lo tienen por muerto.
Amigo por amigo, el buen pan y el buen vino.
La primera impresión es la que cuenta.
Guárdate de falsa vieja y de risa de mal vecino.
cuando señalas a alguien con tu dedo índice, hay tres dedos que te señalan a ti.
Ron, ron; tras la capa te andan.
Antes di que digan.
Más quiero viejo que me ruegue que galán que me abofetee.
Tal para cual.
Llámame tío, pero no cuentes con nada mío.
El perro viejo cuando ladra da consejo.