Come y bebe, que la vida es breve.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
Como no soy río, atrás me vuelvo.
Cartera y reloj, el sueño del ladrón.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
Del reir viene el gemir.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Te paso la pala diego
Variante: El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.
Araña muerta, visita cierta.
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
Necesitado te veas.
Bien se guarda lo que trabajando se gana.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
Del cerdo me gustan hasta los andares.
El que busca halla, y a veces, lo que no pensaba.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
No falta de que reirse.
A cada cajón, su aldabón.
Febrero, cebadero.
Contra los males de amor, cucharadas del olvido, con fomentos de otro amor; pero.
Mira tus culpas y tus penas, y olvídate de las ajenas.
Las huellas de las personas que caminaron juntas nunca se borran.
A cautela, cautela y media.
El arbolito desde chiquito.
Lo que en la mocedad no se aprende, en la vejez mal se entiende.
Al potro y al niño, con cariño.
A rocín viejo, cabezada nueva.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
Mis hijos criados, mis cuidados doblados.
El hombre cuando da su cigarro, por la ceniza vuelve.
Los amigos de los buenos tiempos son como los gatos callejeros
Dar palos de ciego.
De las carreras nada queda, solo el cansancio.
A mi, mis timbres.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
Juegos y risas, esas son mis misas; comidas y cenas son mis novenas.
Te lo digo a ti, mi nuera; entiendelo ti mi suegra.
Tiempo que se va, no vuelve más.
De buen chaparrón, buen remojón.
Palabra de boca, piedra de honda.
Intelecto apretado discurre que rabia.
Hoy que puedo lo haré; que mañana, no sé si podré.
De lo bendito, poquito.
Murió, y de niños APRENDIENDO.
Al guardar el trigo, no quiero parientes ni amigos.