La mula feliz la pasa: fornica y no se embaraza.
Donde se está bien nunca se muere
Casa vieja todo es goteras.
La dama más impoluta, si se descuida se vuelve puta.
No hay alegría sin aburrimiento
Huerta sin agua, y mujer sin amor, no sé qué será peor.
De chica candela, grande hoguera.
Cada poema un silbido, como los que el viejo aquel de mi bloque, lanzaba cada mañana en cuanto ponía un pie en la calle, por si el perro que había perdido hacía veinte años, andaba por los alrededores.
A la virtud, menester hace espaldas.
Estás en la procesión y también quieres tocar las campanas.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
Cuando la alegría a la sala llega, el pesar esta subiendo las escaleras.
La vida es grata, a quien bien la acata.
La que ha sido campesina, ni con guantes se pone fina.
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
La flor no se conserva roja cien días.
Donde buenamente quepa, plantador planta una cepa.
Agua al mediodía, agua para todo el día.
Si un árbol cae, plantas otro.
Canten calandrias o les apachurro el nido.
Estas son de mi rodada.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
Sé primero en sembrar si quieres aventajar.
Chaqueteros y ramplones, en cada pueblo, montones.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
Dar una fría y otra caliente.
Castañas, noces e viño, fan a ledicia de san Martiño.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
La paz con una porra en la mano es la guerra
La mujer con su marido, en el campo tiene abrigo.
Luna en creciente, cuernos a Oriente.
Agua en cesto se acaba presto.
Yerros de amor, dignos son de perdón.
El encanto de las cosas es que siendo tan hermosas no conocen que lo son.
Cuando la fiebre declina, tiempo propicio de dar quina.
A liebre ida, palos al cubil.
En donde menos se espera, sale el conejo en carrera.
La nuez llena, menos que la vana suena.
Hasta el diablo era bonito cuando entró en quintas.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
Aunque uno esté dormido, no deja de amanecer.
Cada día sale el sol, se vea o no.
Por San Lucas, bien saben las uvas.
De saltamontes a chicharra poco marra.
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Estoy que no me calienta ni el sol.
¡Qué bella flor el laurel rosa! y ¡qué amargo es el laurel rosa!.