Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.
De una gota de un tintero ¡cuánto malo y cuánto bueno!.
Se llena antes el ojo que el papo.
Abrojos, abren ojos.
Como suena a copla, tu me la soplas.
Mientras descansa está haciendo adobes.
Más groso que el Guelpa.
Si las paredes hablaran.
Nieve de Octubre, nieve para cinco meses.
El que escupe para arriba, le cae la saliva en la cara
Dar un cuarto al pregonero.
El amor refresca como el rocío
Revuelto el trigo con la cebada, no vale nada.
Llover sobre mojado, mil veces ha pasado.
Abril sin granizo, Dios no lo hizo.
Mucho te quiero perrito; pero de pan, poquito.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
Invierno claro ni en verano nublado.
Sábado sabadete, camisa nueva y polvete.
El valiente de palabras es muy ligero de pies.
Zapatero remendón, suela vieja y almidón.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
En la boca del horno se quema el pan.
Sacar la brasa con la mano del gato.
Fantasmas y fantoches, a troche y moche.
Jamás desesperes, aún estando en las más sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecunda.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
Mujer pecosa, mujer hermosa.
Dirán si eres limpio o guarro, las costeras de tu carro.
Contra la gota, ni gota.
Compañía, ni con la cobija.
A la luna, el lobo al asno espulga.
Un granuja es suave como el algodon; un estúpido es duro como el hierro.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
Pimiento, sal, cebolla, cuando se pone la olla.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
A confite de monja pan de azúcar.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
Al roto, patadas y porotos.
Siempre que llueve, escampa.
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
La palabra emitida no puede recogerse.
Paloma que va volando no dice a dónde ni cuando.
De la risa al duelo un pelo.
Pasito a pasito, se va muy lejitos.
Para el postrero no hay cuchara.
Al pez, una vez.
Para muestra basta un botón.
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.