Perro que ladra, guarda la casa.
El que al pedir abusa, a cambio recibe una excusa.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
A siervos y a reyes, da Dios unas mismas leyes.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
El hombre propone y Dios dispone; viene la mujer y todo lo descompone.
Más vale riqueza de corazón que riqueza de posesión.
Honra y dinero no caminan por el mismo sendero.
Entran como arrimaos y quieren salir como dueños.
Quien primero viene, primero tiene.
Ni agradecido ni pagao.
El letrado y la paciencia ganan la sentencia.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
La tercera es la vencida"
Visitas de tarde en tarde y corticas.
Las malas nuevas siempre son ciertas.
Lección dormida, lección aprendida.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
Rubio bermejo, mal pelo y peor pellejo.
Las armas son para usarlas, pero no para mostrarlas.
Fruta de hoy, pan de ayer, carne de antier.
El que buena cama hace, en buena cama se acuesta.
Quien sobre tarja bebe, lo bebido lo mea y lo meado lo debe.
La hija a quien la pidiere, el hijo se mirará a quién se dará.
Edificar sobre arena no es buena labor.
La intención hace la acción
Lo que te han dado, recíbelo con agrado.
Promete poco y haz mucho.
Cosa fea, ni se haga ni se aprenda.
Quien bien quiere, tarde olvida.
Todo lo hace bien el hombre de bien.
Nunca prometas con lo que cumplir no cuentas.
Razón y cuenta, amistad sustenta.
Mal te quiere quien con lisonjas te viene.
Buen abogado, mal cristiano.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
Salud para mí, trabajo para mi marido.
Lo que está por pasar pasará.
De pollos de labrador, líbranos, Señor.
De tu dinero, no hagas a nadie cajero.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
La verdad, aunque severa, es amiga verdadera.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Más da el duro que el desnudo.
Con un consejo y un duro, sale el hombre del apuro.
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
El triunfo de los crueles es breve