Boca abierta, dientes de oro.
Todo necio confunde valor y precio.
Al pez, una vez.
Los pájaros, tirándole a las escopetas.
La mujer siempre es más lista que el hombre que la conquista.
La liebre y la puta, en la senda la busca.
A falta vieja, vergüenza nueva.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
Coma y beba con sus amigos pero no negocie con ellos.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
Nunca ocultes nada al sacerdote, al médico y al abogado.
Mucho apretar, listo aflojar.
Renegad de viejo que no adivina.
El que paga mal, paga dos veces.
El que se escusa, se acusa.
Mojarse el potito.
El que mucho analiza, se martiriza.
La buena hija dos veces viene a casa.
Jugar a dos barajas.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
Más imprevisto e incierto, que pedrada en ojo tuerto.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
A carrera larga, cada galgo se queda en su puesto.
Hacer mal está mal, hacer bien no conviene
Lo que hoy es, mañana no es.
Con viuda o soltera, lo que quieras.
No es pobre el que poco tiene, sino el que quiere.
Burro que piensa bota la carga.
El uso es maestro de todo.
Año nuevo vida nueva.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
Nada se puede esperar de quien no tiene hogar.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca a hablar poco.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
A la dama más honesta, también le gusta la fiesta.
La mujer decente, sufre más que se divierte.
El hombre no sabe para quien trabaja, y la mujer para quien lo tiene.
El que la ley establece, guardarla debe.
La verdad más firme, surge de una mentira solidamente repetida.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Pan para hoy, hambre para mañana.
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
Tras buen soplo, buen sorbo.
Quien guarda bien su dinero, no peca por cicatero.
A mala venta, mala cuenta.
Por los cuernos se agarra el toro.
Digas lo que digas, siempre dirán que dijiste, que no dijiste nada
Estas son de mi rodada.
El más cuerdo, más callado.