Oye lo que yo digo y no mires lo que hago.
Tal para cual, Pedro para Juan.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
Quien por mucho deja lo poco, suele perder lo uno y lo otro.
Mal ajeno, a nadie le importa un bledo.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
La medicina cura, la naturaleza sana.
Quien de lejanas tierras vuelve, mucho cuenta y mucho miente.
Burlas que son veras, otro las quiera.
La práctica vale más que la gramática.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Cada cual habla según como le fue en la feria.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
Antes que el deber está el beber.
A quien vela, todo se le revela.
Amigo indiscreto, ni es buen amigo ni guarda secreto.
Más vale puta moza que puta jubilada.
A quien nada quiere, todo le sobra.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
Quien no atiende lo que tiene, es mejor que lo enajene.
Domingo sucio, semana puerca.
La educación y el conocimiento son la base de la libertad.
Bodas largas, barajas nuevas.
Quien debe y paga, no debe nada.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
Justicia es agravio cuando no la aplica el sabio.
Riñas de enamorados, amores doblados.
La naturaleza tiene que obedecer a la necesidad.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
Ir por los extremos no es de discretos.
Justicia humana claudica, pero mi Dios sí la aplica.
Ayer entró rogando y hoy entra mandando.
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
Nadie da nada a cambio de nada.
Emplearse en cualquier bobada, es mejor que no hacer nada.
Casa en la que vivas, viña de la que bebas y tierras cuantas veas y puedas.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Adonde quiera que fueres, ten de tu parte a las mujeres.
Guardado el dinero, no pone huevos.
Deuda pagada, otra empezada.
Bastante colabora quien no entorpece.
Obrar mucho, y hablar poco; que lo demás es de loco.
Agua de Duero, caldo de pollos.
A agentes y consintientes, la misma pena se debe.
De padres asientos, hijos taburetes.
Hacer buenas (o malas) migas.