Más groso que el Guelpa.
Enero, buen mes para el carbonero.
Quien sube como palma baja como coco.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
A los pendejos ni Dios los quiere.
¡Qué Dios se lo pague!, y yo me lo trague.
Está creyendo la beata, que quien reza y peca empata.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
Barco en varadero, no gana dinero.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
Ajada tenemos, a San Pedro recemos.
No nada más de pan vive el hombre.
El yerro encelado, medio perdonado.
Sol de invierno caliento poco.
A burro negro, no le busques pelo blanco.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
Si la envidia fuera tiña, cuántos tiñosos habría.
Mucho ojo, que la vista erro.
Gratis, hasta las puñaladas.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
A quien pasea con malas juntas, no le faltan problemas.
Gallina vieja da buen caldo.
Tienes menos futuro que el Papa en una mezquita.
Moza que anda mucho por lo oscuro, si no ha pecado es porque no pudo.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
Quien no valora la vida, no se la merece.
Músico pagado no hace buen son.
Mal mascado y bien remojado.
Comida que mucho hierve, sabor pierde.
La que de alto hila, el huso la cae y el culo la pía.
Parece que perdio un millon y encontro una peseta.
El que calla, otorga o no tiene una perra gorda.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
Día vivido, día perdido.
Para ser dichoso, vida de clérigo, enfermedad de casado y muerte de religioso.
La peor cazuela es guisarla y no comerla.
Es más fea que una noche oscura.
La mejor bellota es para el peor marrano.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
Ignora al ignorante.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
Necio o loco es el orgulloso, pues no medita en que fue lodo y será polvo.
De Gumiel, ni ella ni él; y si es de Izán, ni aún el pan.
Enero mes torrendero.
Es mejor pecar poco que confesar mucho
Dulce y vino, borracho fino.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
La ira es en vano sin una mano fuerte.
Cuando se desahoga el sentimiento, la pena es menos.
Quitame de ahí es paja. (Se realizaba en la recolección, para molestar a alguien colocando una paja en su hombro para provocar una pelea).