La paciencia es el puerto de las miserias.
A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre.
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
Rico y de repente, no puede ser santamente.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
Las cosas de palacio van despacio.
Cree el ladrón que todos son de su condición.
¿Quieres conocer el valor del dinero?. Pide algo prestado.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
Quien comete muchas injusticias, busca su propia ruina.
Quien es más escogedor, se va siempre a lo peor.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Café cocido, café perdido.
En una fina no deben faltar un viejo y un burro, pero que el viejo no sea tan burro, ni el burro tan viejo.
El solo querer es medio poder.
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
Búho que come, o muere.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
Abre la boca que te va la sopa.
Contra fortuna, no vale arte alguna.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Es como la mierda del pavo que ni sabe ni huele.
Molino parado no gana maquila.
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
Tripa vacía, ni ilusión ni alegría.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
Al mal año, tarria de seda.
Nada tiene al que nada le basta.
El que se afloja se aflige.
Casa en canto, y viña en pago.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.
Gran constipado, culo apretado.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
Gato maullador, poco cazador.
Con buena gente, trataré yo; con gentuza, no.
Da Dios almendras al que no tiene muelas.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.
Para conservarse en forma, poca cama, poco plato y mucha suela de zapato.
y k siempre estas a mi lado por k hay veces k me siento tan sola y con mucho frio k kisiera irme pero tambien nose si tu señor me kieres e hecho tantas cosas malas k ya nose ni en k pensar me entiendes todo poderoso
La peor vejez es la del espíritu.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
Abarata, tendero, y ganarás más dinero.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
¿Quién te enseñó a remendar?. Hijos menudos y poco pan.
En claustros de locos, están los más pocos.
Quien menos procura, alcanza más bien.
La vieja escarmentada, pasa el río arremangada.