Gala sin oro, aunque cueste mucho, luce poco.
Por San Martino, mata el pobre su cochino.
El buey ruin pereceando se descuerna.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
A comida de olido, pago de sonido.
Quien mucho vino cena, poco pan almuerza.
¿Hambre tienes y pides limosna?. No te creo, que eres gorda.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
Merecer y no alcanzar, es para desesperar.
Mucho te quiero perrito; pero de pan, poquito.
De familia y trastos viejos, pocos y lejos.
Esclava te doy y no mujer, trátala como burro y déjala sin comer.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
Ausente, apenas viviente.
Más vale muchos pocos que pocos muchos.
Bien reza, pero mal ofrece.
Al buen sordo, pedo gordo.
Año malo para el molinero, bueno para el burro.
Aquí jodido, pero usted no tiene la culpa.
Compra de quién heredó, que barato te lo dará, pues regalado lo recibió.
Más fea que un carro por debajo.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
Si tienes mucho, da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
Más vale poco y bien arado, que no mucho y arañado.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
De tierra de alacranes, pocos panes.
Da un dátil al pobre y disfrutarás de su verdadero sabor
Si a los treinta no te has casado ni a los cuarenta eres rico, arre borrico.
Peor que el ciego el idiota que mira pero no nota.
Palabras sin obras, barato se venden.
Pan tierno, casa con empeño.
Poco y entre zarzas.
A falta vieja, vergüenza nueva.
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
Estudiante sin blanca, de criado de un estudiante rico va a Salamanca.
Los parientes del rico son tan numerosos como granos de arroz en un arrozal.
Cuando el vil enriquece, no conoce hermano ni pariente.
Viejo cansado, muerto o corneado.
Poco pene tiene el que tiene poco. Mucho pene tiene el que se lo paga, y puta es su madre.
Quien un mal habito adquiere, esclavo de el vive y muere.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
Por uno que no es bueno, padece un pueblo entero.
El hijo del bueno, pasa malo y bueno.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
Nunca tiene razón quien no tiene dinero.
Quien roba poco es ratero; y quien mucho, financiero.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
A fácil perdón, frecuente ladrón.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.