Es amigo, o enemigo, o mal criado, quien sube sin llamar desde abajo.
En vez de ella, bien quisiera la mujer, que uno pariera.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Tal para cual, Pedro para Juan.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
Obras vea yo; palabras, no.
Mas vale tierra en cuerpo que cuerpo en tierra.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
El puerco y el noble, por la casta se conocen.
Principio quieren las cosas.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
La sinceridad viene del alma y se lee en el rostro de los sencillos
Bienes y males, a la cara salen.
Boca sin dientes, casa sin gente.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
Quien está presente sigue viviendo; quien se ausenta lo tienen por muerto.
Parecer uña y carne.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
El hombre es un animal de costumbre.
Si ayer eras Don Nadie y hoy Don Alguien eres, ¿qué más quieres?
Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
Estudiante memorista, pozo a simple vista.
En el juego del poder no se trata con quien se desea, sino con quien hay necesidad.
A mí todos me hallan, pero yo no hallo a nadie.
Que no pertenezca a los demás quien puede ser solo suyo
Guardas bien y no sabes para quien.
Casa y potro, que lo haga otro.
El nosotros anula el yo.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
Moza ventanera, o puta o pedorrera.
Hombre casado, burro domado.
Dos es compañía, tres multitud.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
Cara de melocotón, de niño y no de hombrón.
Quien hace, aplace.
La humanidad se divide en tres clases: los inamovibles, los móviles y los que se mueven.
Hombre bien vestido, nunca mal parecido.
Quien en ti se fía, no le engañes.
Gente parada, malos pensamientos.
Al higo por amigo
El que me hace más bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.
El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
Casadita y con hijos te quisiera ver, que doncella y hermosa cualquiera lo es.
Puta y chata, con lo segundo basta.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
Voz del pueblo, voz del cielo.
El rostro es el espejo del alma.