¿Qué tal que las vacas volaran?.
El que quiera engañar a un campesino, tendrá que llevar a otro campesino en su compañía.
Chocolate que no tiñe, claro está
Cantando se van las penas.
Donde no hay cabeza todo se vuelve rabo.
El que ama el peligro, en él perece.
Puta la madre, puta la hija y puta la manta que las cobija.
Fango que se mueve, a demonios hiede.
El amor y el buñuelo han de comerse en caliente.
El que da todo lo que tiene en cueros se queda y nadie lo quiere.
Coge la ocasión al vuelo antes de que te enseñe el rabo.
Con un bocado de trigo y otro del prado, saca mi maridito gordo el ganado.
Comamos y amemos, y no nos engañemos.
Guarniciones y crin dan venta al rocín.
Dale un huevo al codicioso, y te pedirla gallina.
El papel que se rompa él.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
El valiente de palabras es muy ligero de pies.
El que se pinta de bueno, o es tonto o tiene veneno.
En casa del carpintero, zuecos de hierro.
Luna que sale colorada, próxima ventada.
Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.
¡No perdió su mano Ernesto, pero las lleva en un cesto!.
Dale con que va a llover.
Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
A cuadrúpedo donado no le periscopées el incisivo.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
Palabra dada, palabra sagrada.
Hacer buenas (o malas) migas.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
Ni sirvas a quien sirvió, ni pidas a quien pidió.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Sobre gustos y colores no han escrito los autores.
Da y ten, y harás bien.
Hambre, frío y cochino hacen gran ruido.
Los muertos y las visitas a los tres días apestan.
La que de alto hila, el huso la cae y el culo la pía.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
La curiosidad anda en busca de novedad.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Hombre canoso, hombre hermoso.
Dádivas quebrantan peñas.
Barbero, o loco o parlero.
El buen vino para el catador fino.
Este es carne de cañón.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
Bien merece galardón quien roba a un ladrón.