Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
Junta de rabadanes, oveja muerta.
A cualquier cosa llaman rosa.
Ni gato en palomar, ni cabra en olivar.
No hay que buscarle tres pies al gato.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
El asno enamorado, muéstralo a coces y a bocados.
Abejas sin comida, colmenas perdidas.
El que trae , lleva.
Caballo que de joven no corre, dentro lleva la carrera.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
Come santos, caga diablos.
Casa de concejo, pajar de viejo.
La gente miedosa, es más peligrosa.
Boca brozosa, cría mujer hermosa.
Coloca a tu burro junto a otros burros y aprenderá a rebuznar.
Para amar es la cosa más segura buen trato, verde edad, limpia hermosura.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
Sopas y morder, no puede ser.
Gustos y colores, los que cada uno prefiera son los mejores.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
El que más bosques busca, más lobos encuentra.
Antes encontrarás burro con cuernos que amigo perfecto.
Dar una de cal y otra de arena.
Con salchichón, siempre es ocasión.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
Tal para cual, la puta y el rufián.
Vaca bramadora, llama al lobo que la coma.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
Caballo corredor, no ha menester espuela.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
En San Antonio todo puerco es bueno.
No hay que ensillar sin antes traer las bestias.
Buen compañero, solo Dios del cielo.
Cuando el año viene de leche, hasta los machos echan un chorro.
Matar dos pájaros con una piedra.
Los sueños del gato están poblados de sonrisas.
El caballo del judío, harto de agua y bien corrido.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
El alcalde de mi pueblo, ¡qué burro tiene que ser!, para mandar en nosotros, que semos más burros que él.
Palabras melosas, siempre engañosas.
Si el pastor duerme, la ovejilla se pierde.
Astucia e' zorro es mejor, que olfato e' buen cazador.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
Por los ojos entran los antojos.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
A la hembra desamorada, a la adelfa le sepa el agua.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
Dos que se quieran con uno que coma basta.