Más presto se harta el cuerpo que el ojo.
A la hija mala, dineros y casalla.
Cielo aborregado, suelo mojado.
Al son que me tocan bailo.
Echa un cacho de honradez al puchero, y verás qué caldo sale.
El dinero al ignorante, lo hace necio y petulante.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
Según serás, así merecerás.
A las penas y al catarro, hay que darles con el jarro.
Pan con vino no emborracha, pero alegra a la muchacha.
Si da el cántaro en la piedra, o la piedra en el cántaro, mal para el cántaro.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
El diablo está en los detalles.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
Lengua de barbero, afilada y cortadora.
Detrás de la soga va el caldero.
Al flojo cavador, meterlo en medio, y grande azadón.
Cuando la partera es mala, le echan la culpa al niño.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
El vino para los reyes y el agua para los bueyes.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
Un abogado y un asno, saben más que un abogado.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
Cuando pica un gran pez, suelta la caña, no sea que te largues tras él.
A Seguro se lo llevaron preso
La crianza aleja la labranza.
Bueno es pan duro, cuando es seguro.
A la carne vino, y si es jamón, con más razón.
Tanto la lima mordió, que sin dientes se quedó.
Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
No hay sábado sin sol, ni doncella sin amor, ni moneda que no pase, ni puta que no se case.
Más atrasado está el fulano, que pelotas de marrano.
Copa de madroño, chisporrotea y quema el coño.
El que paga y goza, empata y hasta gana.
Florecillas en el trigo, pegujal medio perdido.
Casa cerrada, casa arruinada.
No te fíes de mujer, ni de mula de alquiler.
Pelillos a la mar y lo pasado olvidar.
La cama y la puerta dicen si la mujer es puerca.
A nadie le amarga un dulce.
Los ratones juegan cuando el gato está ausente.
Cabeza grande, talento chico.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
La enfermedad y el anciano, siempre de la mano.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
Se te vio el plumero. (Frase utilizada para los homosexuales, como para cualquiera que pretenda engañar).
Salud y pesetas salud completa.