El buen vecino, arregla el camino.
La cosa más baladí, para algo puede servir.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Abril, siempre fue vil.
Si camina de noche y pica, en el corazón siente una cosita.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
Cada palo que aguante su vela.
Más vale la seguridad, que la policía.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
Mas pesado que un biberón de mondongo.
No compra barato quien no ruega rato.
¡A tomar por culo la bicicleta! (Antes de cumplir los 14 ibas en bici, después te pasabas al Vespino, y con 18, al 600. Era más comodo).
El que te presta oídos es porque también quiere hablar.
Paciencia piojo que la noche es larga.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Hay que aprender a ser gato de casa grande, se van a acabar los ratones.
Los caballos blancos y los pendejos, se distinguen desde lejos.
Hablar con bestias es para molestias.
Querer es poder.
Mujer que al andar culea, cartel en el culo lleva.
Para que el chico se haga pillo, meterlo de monaguillo.
Gorrino que en la mesa chilla, ya está oliendo a morcillas.
Si no hubiera cabras, no habría cabritos.
Al buey viejo múdale el pesebre y dejará el pellejo.
Al son que le toquen bailan.
Bondad y dulzura, más que donaire, hermosura.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
Pierde enseguida el que desespera por ganar
Volverse humo.
Nunca pongas el arado antes de los bueyes.
A fullería, cordobesías.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
A buen adquiridor, buen expendedor.
El que rompe viejo, paga nuevo.
Ese baila al son que le toquen.
Por ruin que el huésped sea, el mejor lugar se le deja.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
El ojo quiere su parte
A cántaro roto, otro al puesto.
El perezoso considera suerte el éxito del trabajador.
Nadie come gallina gorda de mano ajena.
Al desganado, darle ajos.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
De la boca del ladrón, todos lo son.
El que está en el lodo querría meter a otro.
Quién defiende su tiempo, defiende su dinero.
A la fortuna, por los cuernos.
Sé dueño de quien no te ama y esclavo de quien te ama
Cuando moco, moco, cuando cana, cana.
Hay que masticar las palabras más que un pedazo de pan.