Es puerco de la misma manada.
Besa al perro en la boca hasta que consigas lo que quieres
Cuando un perro ladra a una sombra, mil perros más hacen de ella una realidad.
Aunque suegro sea bueno, no quiero perro con cencerro.
La zorra, por la cola.
¿Quién barbecha en Abril?, el labrador ruin.
Como el perro de muchas bodas, que en ninguna come por comer en todas.
Si la habilidad podría ser ganada mirando, perros serian carniceros.
A quien Dios quiere bien, la perra le pare lechones.
Un perro sabe donde se tira comida.
El mucho trato hermana al perro y al gato.
A la garganta del perro, échale un hueso si le quieres amansar presto.
Ten cuidado que un perro negro no se meta en medio
Por San Pedro, cada pastor con su rebañuelo.
Casa y potro, que lo haga otro.
Siempre que lo desea, la mujer llora y el perro mea.
Si hay trato, amigos pueden pueden ser el perro y el gato.
Cuanto más se conoce a los hombres, más se admira a los perros.
Labrador, trabaja y suda que Dios te ayuda.
Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.
Los perros pequeños son lo que más ruido hacen.
El burro cuando está alegre, rebuzna y pee.
No me dijeron perro, pero me tiraron el hueso.
Incluso el perro con mover la cola se gana el alimento
Ni tengo padre, ni madre, ni perro que me ladre.
El perro que da vueltas, se echa en la ùltima.
Las llaves en la cinta y el perro en la cocina.
Marzo marcero, por la mañana rostros de perro, por la tarde valiente mancebo.
Cuando truena en Abril, el labrador es feliz.
Perros y gatos, distintos platos.
A galgo viejo, dadle liebre, no conejo.
Guárdate de hombre que no habla, y de perro que no ladra.
Hace la misma falta aquí que los perros en misa.
Un perro no entra en una casa donde hay hambre.
A hora mala no ladran canes.
Algo es algo, dijo, al ver un hueso el galgo.
Al potro y al niño, con cariño.
El lobo no teme al perro pastor, sino a su collar de clavos.
Despistado como perro en cancha de bochas.
Cuando un perro se ahoga, todos le dan de beber.
Muerto el perro, se acaba la rabia.
No te fíes del perro que cojea, ni de la mujer que lloriquea.
El labrador antes sin orejas que sin ovejas.
A la hora mala no ladran los perros
A tu tierra grillo aunque sea con una pata.
Al potro que le alabe otro.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.
Una vez en la llanura, incluso el tigre se ve a merced de un perro.
Mucho corre la liebre, pero más el galgo que a prende.