Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
El que con cojos anda se llama bastón.
Barba hundida, hermosura cumplida.
El que es perico donde quiera es verde y el que es pendejo donde quiera pierde.
Para su casa no hay burro flojo.
Ratón que corre mucho resbala frente a la cueva.
El que tenga sus gallinas, que las cuide del coyote.
Tiene la cola entre las patas
Raza de can, amor de cortesano y ropa de villano, no dura más que tres años.
Cada cosa pía por su compañía.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
A burro viejo, poco forraje.
Su ladrido es peor que un mordisco
No hay bestia que no brame en su guarida.
El más gallardo señor, también peé de mal olor.
Ir a amarrar el zorro.
Suegra y nuera, perro y gato, no comen en el mismo plato.
La liebre búscala en el cantón, y la puta en el mesón.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
A caballo regalado, no le mires el dentado.
De casas y de potros que lo hagan otros.
El chofer que no es perito, no maneja sino el pito.
El buen labrador en el camino, no en el casino.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
Hay muchos diablos de un mismo pelaje.
Caballo chiquito, siempre es potrito.
Caballo andador tropezador.
Variante: A caballo regalado, no se le mira el diente.
Con el mal pastor, las ovejas se queman al sol.
Coces de garañón, para la yegua cariños son.
A tal puta, tal rufián.
A ratón con buen olfato, nunca lo sorprende el gato.
A su amigo, el gato le deja siempre señalado.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
Cada raposa mira por su cola.
Ni fraile en boda, ni perro entre ollas.
Si uno no entra en la guarida del tigre, ¿cómo podrá apoderarse de sus cachorros?
Se defiende como gato panza arriba.
Fue por potros y trajo muletas ¡malhadada feria!.
A la ruin oveja la lana le pesa, y al ruin pastor el cayado y el zurrón.
El dueño de la casa es el criado del huésped.
Palabra de boca, piedra de honda.
Alimenta a un lechón y tendrás un puerco.
El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
Loro viejo no da la pata.
Hijo mimado, hijo malcriado.
Yegua que no has de montar, de tu paja ni catar.
El caballo del judío, harto de agua y bien corrido.
¡Periquillo con mando!, ya estoy temblando.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.