Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
Mal apaña quien no engaña.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Me fui a confesar con un padre capuchino, y me puso de penitencia que me casara contigo.
Paciencia muchas veces ofendida, trastorna el juicio.
Pueblo ingrato ayer me aclamaste hoy me pifias!
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
Pedir peras al olmo.
Después de ir a discoteca, rependejo quien no peca.
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
Una deuda, veinte engendra.
No des consejo a quien no te lo pide.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
El que presta, a pedir se atiene.
A bien obrar, bien pagar.
El remedio más noble contra las injurias es el olvido.
No hay don sin din.
La cortesía es de quien la da y no de quien la recibe.
Las penas no matan, pero rematan.
Volver a inventar la rueda.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
Al perro y al niño donde le den cariño.
Esperanza que consuela, que no muera.
Rectificar es de sabios.
Vuelva usted el sábado, que hoy no hay mendrugos.
La venganza es repudiable, pero tiene algo agradable.
Ante la desgracia y el dolor, ten un poco de gracia y humor.
A todo hay remedio sino a la muerte.
Para una vez que maté un perro, "Mataperros "me pusieron.
Mal hace quien no hace bien, aunque no haga mal.
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
El padre para castigar y la madre para tapar.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
La llaga del amor, ¿quién la hace sanar?.
Ir por lana y volver trasquilado.
Amistad que murió, nunca renació.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Con el ingrato, no tengas trato.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
Bien reza, pero mal ofrece.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
En la vida todo tiene remedio, menos la muerte.
La paciencia es buena cura para todas las heridas.