Dar al olvido.
Lo robado no luce.
Es de bien nacidos ser agradecidos.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Reniego de quien en Dios no cree y lo va a decir en concejo.
Quién quiere, podrá otro día si hoy no puede.
Hijo no habemos y nombre le ponemos.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
Hablando nos entendemos.
Te casaste, te frego.
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.
Hombre bondadoso, nunca envidioso.
Le dieron gato por liebre.
A la arrogancia en el pedir, la virtud del no dar.
El que no agradece, no merece.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
En carrera larga hay desquite.
Perdiendo aprendí; más vale lo que aprendí que lo que perdí.
El lo que se pierde, se aprende.
Pelillos a la mar y lo pasado olvidar.
Antes de meter, prometer.
Agárreme, que llevo prisa.
Más honor que honores.
Contra un padre no hay razón.
La primera vez que me engañes, será culpa tuya; la segunda vez, la culpa será mía.
Para todo lo mal, un refrán, y para todo bien, también.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
Pedir las perlas de la virgen.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Al mal dar, tabaquear.
Yo por ti, tú por otro, y no por mí.
Con una palabra se repara una deuda de 1000 nyang.
Fui a casa de mi vecina y avergoncéme; volví a la mía y remediéme.
Abogadito nuevo, perdido el pleito.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
Le quieren enseñar al padrecito a rezar el Padre Nuestro.
Después de lo hecho, todos dan consejo.
No hay viudita sin duelo, ni triste in consuelo.
El que anda pidiendo prestado, no tardará en andar con lamentaciones.
¿Mirón y errarla?.
Una buena acción se olvida, y una mala nunca en la vida.
Caridad con trompeta, no me peta.
Antes di que digan.
No comer por haber comido, nada nos hemos perdido.
Sobre advertencia no hay engaño.
Me enseña a ser bueno el que me hace un bien.
Antes muerte que vergüenza.
A confesión de parte relevo de prueba.
Al revés te lo digo, para que me entiendas.