Bailo bien, y echáisme del corro.
Hacer de tripas corazón.
Si buscas una mano que te ayude, búscala al final de tu brazo.
Ama profunda y apasionadamente.
Donde hay pelo hay alegría.
Dar puntadas.
Quien anda mal, acaba mal.
Corazón que no tiene placer, cagaos en él.
Es fácil compartir la papa cuando hay amor.
No dispongas para ti pesos con defecto: serán abundantes en penas por la voluntad del Dios.
El que debe y paga, descansa.
Ea, que hago barato: ¡lo que vale tres, lo doy por cuatro!.
Quéjese de la muela aquel al que le duela.
No empieces a dar rodeos, di la verdad.
Déjate de medios días, habiendo días enteros.
No te asombres por poca cosa.
Al fraile mesurado, mírale de lejos y háblale de lado.
Yo que me callo, me quedo sin gallo.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
No cierres una puerta, si no has abierto otra.
El que no aprende es porque no quiere.
Para rehusar curarte, te pide cuernos de perro.
Tal para cual, para tal culo, tal pañal.
Nunca falta un roto para un descosido.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
A la de amarillo, no es menester pedillo.
No da quien tiene, sino quien quiere.
Contra el amor es remedio poner mucha tierra en medio.
Tranquilidad viene de tranca.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
Lo heredado y lo ganado al juego, se tiene en poco aprecio.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
Quien cerca halla, cerca calla.
Por el pico, muere el grande y el chico.
La mano que no puedes morder, bésala.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
El que amenaza, pierda la ocasión de la venganza.
La labor de Enero no la cambies por dinero.
Amor y señorío, no quieren compañía.
Si ofendes serás ofendido
No hay provecho propio sin daño para otro.
Esclava te doy y no mujer, trátala como burro y déjala sin comer.
No hay regla sin excepción.
Casa de concejo, pajar de viejo.
A un bagazo, poco caso.
Bendito y alabado; que amanezco vestido y calzado.
Suprema Justicia, suprema injusticia,.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.