Come y bebe, que la vida es breve.
Buscarle cinco pies al gato.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
La ocasión llega, llama y no espera.
Guarda y ten, y te vendrán a ver.
La cosa bien pensada jamás es errada.
A enemigo que huye, puente de plata.
Alguien se puede salvar de un rayo; pero de la raya no.
De algo murió mi abuela.
La herida causada por una lanza puede curar, pero la causada por la lengua es incurable.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
Del bien al mal, no hay ni el canto de un real.
Más perdido que perro en misa.
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria
Por la muerte de hijo no se descompone la casa.
Ante la duda, la más madura.
Por el hilo sacaras el ovillo y por lo pasado lo no venido.
Ir y no volver, es como querer y no poder.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
Amor nunca dice basta.
Uno trabajando y cuatro mirando, el caminos está arreglado.
Bailar la trabajosa.
El placer es víspera del pesar.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Si quieres el perro, acepta las pulgas.
Quien no valora la vida, no se la merece.
La oportunidad no toca dos veces a la misma puerta.
O faja o caja.
Jornada emprendida, medio concluida.
Amor con amor se paga.
No busques en el amigo riqueza, ni nobleza, sino buena naturaleza.
En pleitos de hermanos, no metas las manos.
No hay atajo sin trabajo.
La mujer puede tanto que hace pecar a un Santo.
Responder al airado luego, es echar leña al fuego.
Dios da bragas a quien no tiene culo.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
Cuando un tonto va cuesta abajo, déjalo que su camino lleva.
La red justiciera tendida por los cielos es omnipresente, y sus mallas, aunque ralas, no dejan escapar a nadie.
Quien quiera mujer eterna que se case con una enferma.
Da generosamente sin esperar nada a cambio. Así nunca te decepcionarás y hallarás a menudo agradables sorpresas.
Intimidades, solo en las mocedades.
Bondad con hermosura, poco dura.
Como quitarle el poto a la jeringa.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
Fuese mi madre, puta sea quien más hilare.
Acertar, errando, sucede de vez en cuando.
Aire gallego, escoba del cielo.