El dinero es buen servidor, pero como amo, no lo hay peor.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
Ante la duda, la Charly.
Nadie le da vela en este entierro.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
Es mejor pecar poco que confesar mucho
Diez años la seguía y ella no lo sabía.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
De tu dinero, no hagas a nadie cajero.
Date prisa, pero no corras.
Cuantas veces resulta de un engaño, contra el engañador el mayor daño.
Por la peana se adora al santo.
Berza, ¿por qué no cociste?. Cochina, porque no me revolviste.
Quitáronle a la tuerta, y diéronlo a la ciega.
A espaldas vueltas, memorias muertas.
Domingo sucio, semana puerca.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
Este si que se llevo el santo y hasta las limosnas.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
Al hombre bueno, no le busquen abolengo.
Ya pasado lo de atrás, lo de menos es lo demás.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Ni es carne, ni es pecado.
No tropieza quien no anda.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
Ayer entró rogando y hoy entra mandando.
No caben dos pies en un zapato.
Gozarse en el mal ajeno, no es de hombre bueno.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
Cosa hallada no es hurtada.
Más vale comer pan con amor, que pollo con dolor.
La amistad y el amor, dos bellas mentiras son.
Ni quiero ni rechazo nada de modo absoluto, sino que consulto siempre las circunstancias.
Dame dineros y no consejos.
Si te fuiste, haz cuenta de que moriste.
Pídele al viejo el consejo, te irá bien con él y llegarás a viejo.
Da Dios almendras al que no tiene muelas.
Más vale mujer triste que marido que embiste.
Salud y pesetas y lo demás son puñetas.
Dios castiga, pero no ha palo.
Cuesta más vengar agravios que soportarlos.
Jugar vive pared en medio del hurtar.
Al tiempo del higo, no hay amigo.
La maledicencia es una mala hierba que solo crece en los estercoleros.
Dos es compañía, tres multitud.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
Buen disimulo, se tapaba la cara y enseñaba el culo.
Casado por amores, casado con dolores.
A candil muerto, todo es prieto.
Una palabra bondadosa puede calentar tres meses de invierno.