A quien has acallado no le hagas llorar.
Del precipitar nace el arrepentir.
A agentes y consintientes, la misma pena se debe.
Gran mal padece quien amores atiende.
Para hacer el bien no hay que pedir permiso.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Buen corazón quebranta mala ventura.
Reniego de señora que todo lo llora.
Antes del alivio viene el arrepentimiento.
De lo bendito, poquito.
Bien te quiero y mal te hiero.
Tierra por medio, para poner remedio.
No hay peor error que el no reconocerlo.
Una vez un papel rompí y cien veces me arrepentí.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
Darle a uno mala espina.
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
Salud perdida, salud gemida.
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
Ruego de Rey, mandato es.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
Ni miento ni me arrepiento.
Prestar a nunca cobrar, llámale dar.
Ocasion perdida, no vuelve más en la vida.
La honra que se perdió, tarde o nunca se recobró.
No hay pero que valga.
Las gracias y los donaires no asientan sobre ingenios torpes.
A quien te pide capa por justicia, dale la media en paz.
Vergüenza y virginidad, cuando se pierden, para la eternidad.
Quien se excusa no indagado, en el asunto está untado.
Dios nos coja confesados.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Del favor nace el ingrato.
El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón.
El agraviado, nunca desmemoriado.
A causa perdida, mucha palabrería.
Contra lo malo aprendido, el remedio es el olvido.
Demuestra tu agradecimiento con tu comportamiento.
Para olvidar un querer, tres meses de no ver.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.
Pesar compartido, pronto es ido.
A quién le dan pan, que llore.
Amor viejo, pena pero no muere.
Asno de dos, válgale Dios.
Ruin señor, cría ruin servidor.
El injustamente alabado, entienda que es engañado.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.