Aunque tu mujer haya cometido cien faltas, no la golpees ni con una flor.
Ser bueno, a veces no es tan bueno.
Con la muerte todo se acaba.
Miente una sola vez y no te creerán después aunque digas la verdad.
Al dedo malo, todo se le pega.
Del odio al amor hay solo un paso.
Por un clavo se pierde una herradura.
Oración de ciegos, mal rezada y peor pagada.
Mujer Besada mujer ganada.
Nunca te des por vencido si sientes que aún puedes seguir tratando.
Ladra de noche para economizar perro.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
A chico santo, gran vigilia.
Cada día verás quien peque y pague.
No te metas donde salir no puedas.
Juez con prisa, juez que yerra.
Pegue una aguja y se perfore (para ver cómo lastima) antes que usted perfore en otros.
Cuida bien a tu amigo y no menosprecies a tu enemigo.
Dios da mocos al que no tiene pañuelo.
Como quiera que te pongas siempre tienes que llorar.
O follamos todos o tiramos la puta al rio.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
A más no poder, acuéstome con mi mujer.
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
Decídmelo y lo olvidaré, enseñádmelo y lo recordaré, implicadme y lo entenderé, apartaos y actuaré.
Dios me lo dio y Dios me lo quitó, bendito sea Dios.
Para enseñar a los demás, primero has de hacer tú algo muy duro: has de enderezarte a ti mismo.
El vicio envilece y la virtud ennoblece.
No valer ya, es más doloroso que no haber valido nunca.
Oye primero y habla postrero.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
No fío, porque pierdo lo mío.
Del mal vino, buena borrachera.
Ya me morí, y quien me lloró vi.
Más vale callar que con borrico hablar.
La esperanza alegra el alma.
Lo que se da con amor nunca se pierde.
Sácame de aquí y degüéllame allí.
Hay que ser puerco pero no trompudo.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
Abuso no quita uso.
El que da a todo el que le pide, acaba por pedir a quien no da.
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
Ser desagradecido es de mal nacidos.
Lo que Dios no da, Salamanca no presta.
Dame para elegir y me darás para sufrir.