Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
Dádiva forzada no merece gracias.
Piensa en las facilidades, pero continúa trabajando.
La mujer hace el amor cuando quiere y el hombre cuando puede.
No hay mejor ciencia que paciencia y penitencia.
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
Como vives, juzgas.
La mujer mala es como la falsa moneda que de mano en mano va y ninguno se la queda.
Amor de niña, agua en cestillla.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.
Antes queda dispuesta una embarcación que una mujer que se dispone a salir.
Comer y rascar todo es empezar.
Esto no termina hasta que se acaba.
Llegada la ocasión, el más amigo, el más ladrón.
Buena madera, buen oficial espera.
A quien espera, su bien llega.
Reniego de señora que todo lo llora.
El que menos sabe suele ser el que más presume.
Lo que tiene la fea, la bonita lo desea!
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
No enturbies aguas que hayas de beber.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
En el corro mucha fiesta y en el refectorio feria texta.
En amores o en dinero, no existe amigo sincero.
Del mirar nace el desear.
El dinero tiene más de un gozar, saberlo ganar y saberlo gastar.
Nunca cages mas de lo que comes.
Hija enlodada, ni viuda, ni casada.
En materia de dinero, no hay compañero.
Cuando la partera es mala, le echan la culpa al niño.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
Allí hay verdadera amistad, do hay dos cuerpos y una voluntad.
El que mucho analiza, se martiriza.
Poco freno basta, para la mujer casta.
El amor y el reloj locos son.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
Quien tiene dineros, compra panderos.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
No hay dicha, sino diligencia.
Mala y engañosa ciencia es juzgar por las apariencias.
Variante: El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
El que calla, otorga o no tiene una perra gorda.
Pan y vino andan camino.
Hay que dar tiempo al tiempo.