El que paga mal, paga dos veces.
Buscando lo que no se encuentra, se encuentra lo que no se busca.
Hay que darle tiempo al tiempo.
Variante: El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.
De boca para fuera.
Esto no termina hasta que se acaba.
La amistad es de antimonio, solo la solda el demonio.
No hay amor mi Linda Inés, sin su tasa de interés.
Al que Dios ha de ayudar, sábele bien hallar.
Trabaja, Perico, que quien nació pa ser pobre, ni el rey le hace rico.
Al que nunca bebe vino no le fíes ni un comino.
Allí hay verdadera amistad, do hay dos cuerpos y una voluntad.
Ni compres mula coja pensando que ha de sanar, ni te cases con puta pensando que ha de cambiar.
El que tiene padrino es el que se bautiza.
Nunca pidas perdón antes que te acusen.
Los ojos se abalanzan, los pies se cansan, las manos no alcanzan.
Del harto al ayuno, no hay duelo ninguno.
El agua tiene babosas.
El que mucho analiza, se martiriza.
A liebre ida, palos al cubil.
Si quieres que te sepa, dale que te duela.
La práctica perfecciona.
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
Malo es quien es bueno por interés.
Andar con pies de plomo.
Los defectos son muchos cuando el amor es poco.
No comas ansias.
Quien baila, de boda en boda se anda.
Hija enlodada, ni viuda, ni casada.
El que se pega al televisor, pierde fuerzas y color.
El que no sepa guardar un centavo, nunca tendrá muchos.
Unos tanto y otros tan poco.
Al hombre afligido, no le des más ruido.
Cuando se emborracha un pobre, ¡que borrachón!; pero si se emborracha un rico, ¡qué graciosón!.
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
Reniego de señora que todo lo llora.
La sed por el oro, socava el decoro.
Se ve la paja en el ojo ajeno y no se ve la viga en el propio.
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
La gente obtusa, tan sólo vale las joyas que usa.
Mantente cerca del Gran Espíritu.
Entre salud y dinero, salud primero.
Quien dice mal de la pera, ése la lleva.
Jugador hasta perder los kiries de la letanía.
Moneda a moneda se hacen las rentas.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
Para mi cualquier petate es colchon.