Más quiero poco seguro que mucho en peligro.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
No hay fecha que no se cumpla, plazo que no se venza, ni deuda que no se pague.
Cuando vivas entre zorros, zorrea tu un poco.
Amistad de yerno, sol en invierno.
La caridad bien entendida empieza por uno mismo.
Comida, cama y capote, que sustente y abrigue al niño y no le sobre comido.
El pícaro en el penal, se afila más en el mal.
Pareces mula cargada, a cada paso un pedo.
A tu casa venga quien te eche de ella.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
Nada es barato sin una razón.
La pobreza ha sido y es, peor que la hijueputez.
Mejor cazar los deudores, que huir de los acreedores.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
Quien más sabe, mayores dudas tiene.
Cada uno es artífice de su ventura.
No hay plazo que llegue, ni deuda que no se pague.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
Una palabra deja caer una casa.
Lo que tiene que ocurrir, nadie lo puede eludir.
Hacer enseña a hacer.
Toma el tiempo conforme viene, pues otra cosa no puedes.
Al pan, pan. Al vino, vino.
Variante: Dos que se acuestan en el mismo colchón acaban siendo de la misma condición.
Demasiadas velas provocan el incendio de la iglesia
En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
Si necesitas consejo, pídelo al viejo.
El cuidado y la diligencia atraen la suerte.
El harto no se acuerda del ayuno.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender.
Si ves que un hombre tiene hambre, dale un pescado, si no quieres que pase hambre nuevamente enséñale a pescar.
Sustos y disgustos matan a muchos.
Carga que place, bien se trae.
Para quien es mi hija, basta mi yerno.
Dios castiga sin dar voces.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Aguja que doble, para sastre pobre.
Los celos ciegan la razón.
El mono sabe el palo al que trepa.
Una aguja en un pajar, es difícil de encontrar.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
A falta de pan, buenas son tortas.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
Mano que te da de comer no has de morder.
El que toma parientes más honrados que sí, señores toma a quien servir.
Amigo por amigo, el buen pan y el buen vino.
Más vale ir harto a misa, que ayuno a vísperas.