A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
Muchas veces los amos son los mayores sirvientes en la casa.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
Favor publicado, favor deshonrado.
Cuando no sepas qué hacer, échate un cigarro y tómate un café.
La única riqueza no es la posesión sino el uso.
La confianza es algo muy bonito, pero hay que ganarsela.
Borracho que come miel, pobre de él!
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
El pensamiento anda siempre de viaje, ni peaje, barcaje ni hospedaje.
El que no tiene casa, adonde quiera es vecino.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
Para el avaro, todo es caro.
Pareces mula cargada, a cada paso un pedo.
El que vive prevenido, nunca sufre decepciones.
El dinero hace al hombre entero.
Los amigos, el aceite y el vino deben ser viejos
El desorden almuerza con la abundancia, come con la pobreza y cena con la miseria.
Quien con pícaros se amaña, es de la misma calaña.
Tener todo lo necesario para ser feliz, no es una buena razón para serlo realmente
De una mentira ciento se derivan.
Mamar del Estado sin sentido y sin razón.
Fragilidad tu nombre es mujer.
Aguja que doble, para sastre pobre.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
El loco, por la pena es cuerdo.
Para mejor pasar la vida, tener esposa y querida.
La maledicencia es una mala hierba que solo crece en los estercoleros.
Después de cumplido el deber, el descanso es un placer.
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
No pidas que otro haga lo que tu puedes hacer.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
Recobrar la salud y sostener el fuero, no se hace sin dinero.
Caballo que con tres años ve a una yegua y no relincha, o no le gusta la yegua o tiene prieta la cincha.
Más vale bien amigada que mal casada.
Eres lo que comes.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
Amistad de yerno, sol en invierno.
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
Madruga y verás; busca y hallarás.
El que toma parientes más honrados que sí, señores toma a quien servir.
Pretextos quiere la muerte para llevarse al enfermo.
La ausencia es al amor lo que al fuego el aire: que apaga al pequeño y aviva al grande.
No des consejo a quien no te lo pide.
El que da todo lo que tiene en cueros se queda y nadie lo quiere.
Quiere como si hubieras de aborrecer y aborrece como si hubieras de querer.
Al pez, una vez.