A ciento de renta, mil de vanidad.
Por su mejoría, cualquiera su casa dejaría.
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
Amar y no ser amado es tiempo desperdiciado.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.
A la mujer casada, el marido le basta.
La hija paridera, y la madre, cobertera.
El que más hace, menos alcanza.
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
Una visita larga, ¿a quien no carga?.
Aunque ande sin cincha, también relincha.
Hasta una aguja, caída, bien paga la recogida.
A consejo ido, consejo venido.
Llenar el tarro.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
Nadie perdona que le hagan un favor.
Quien se excusa no indagado, en el asunto está untado.
Jóvenes y viejos, todos necesitamos consejos.
Hay que darle el beneficio de la duda.
Días de mucho vísperas de ayuno.
El que de cuando en cuando ayuna, su salud asegura.
Quien tiene ocios, le salen mal los negocios.
Del ahorro viene el logro.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
Pecado callado, medio perdonado.
Quien está ahíto, no tiene el apetito.
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
La mujer poco entendida, se casa sin tomar medidas.
La hambre no tiene aguante.
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.
El que mucho ofrece, poco da.
Si quieres tener dinero, quédate siempre soltero.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
Al que esta borracho, todo el mundo le convida.
Tened paciencia y tendrá ciencia.
Amor con hambre, no dura.
Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
Administrador que administra y enfermo que enjuaga, algo traga.
Bebiendo por la bota, parecerá que bebes una gota.
Cuanto más haces, menos mereces.
La abundancia mata la gana.
Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.