Abejas sin comida, colmenas perdidas.
Casa oscura, candela cuesta.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
Esto fue como llamarada de petate.
No hay tal reja como el culo de la oveja.
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
Dios nos libre del día de las alabanzas.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
El avariento nunca está contento.
El hombre puede pasar por sabio cuando busca la sabiduría; pero si cree haberla encontrado es un necio.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Mande la razón y obedezca la pasión.
¡Qué tan malo será trabajar, cuando le pagan a uno por hacerlo!.
Quien a otra ha de decir puta, ha de ser ella muy buena mujer.
Quien debe y paga, no debe nada.
De carbonero mudarás, pero de ladrón no saldrás.
Hacer un hoyo para tapar otro, es obra de loco.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
Agua vertida, mujer parida.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.
Al molino y a la esposa, siempre le falta alguna cosa.
Cada uno se rasca donde le pica.
Hasta una aguja, caída, bien paga la recogida.
La ley es como la tela de araña, atrapa los bichos chicos y deja pasar a los grandes.
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
Casa de tierra, caballo de hierba, amigo de verba, todo es mierda.
Dios creó el tiempo, pero el hombre creó la prisa.
Esta es la gota que derramo el vaso.
A los ojos que aman no les avergüenza mirar
Si el pastor duerme, la ovejilla se pierde.
A la ramera y al juglar, a la vejez les viene el mal.
Vive de forma que no hagas daño a nadie, he aquí la aspiración suprema
Oveja de todos, cómenla lobos.
El derecho de los pobres no es más que llanto
Recogemos solo la felicidad que hemos dado a manos llenas, sin pedir nada a cambio
Comer sin trabajar, no se debe tolerar.
A Dios y a su altar, lo mejor has de dar.
Cada quien puede hacer de su culo un candelero.
Mira la peseta y tira el duro.
Caridad con trompeta, no me peta.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
La cruz de más excelencia es la cruz de la paciencia.
Una rata dentro de una tinaja.
La cerilla tiene cabeza pero no tiene corazón.
Trabajo de común, trabajo de ningún.
Ninguna mortaja, es grata ni maja.
Aquellos que tratan por separado la política de la moral, no entenderán nunca ninguna de las dos
Mujer hermosa y buena espada, de muchos son codiciados.
Lo que un hombre puede esconder, otro lo puede descubrir.