No muchas cosas bien aprendidas, sino pocas y bien asbids.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
A cada paso, un gazapo.
Si pones vides junto a caminos, perderás muchos racimos.
El hombre rico se cree sabio, pero el pobre inteligente le hará el examen.
Cuando el ventero está en la puerta, el diablo está en la venta.
Buen disimulo, se tapaba la cara y enseñaba el culo.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
Bocado de pan, rajilla de queso y a la bota un beso, hasta la cena te tendrán en peso.
Mujer asomada a la ventana o es puta o esta ENAMORADA.
La última cuenta la paga el diablo.
El interés mata la amistad
Eres más puta que las gallinas.
De pequeños principios resultan grandes fines.
No es lo mismo estar jodido que estar jodiendo. (Respuesta ante el Senado español de Camilo Jose Cela cuando el presidente del Senado le reprochaba que estaba dormido).
Mejor el demonio que te hace progresar, que el ángel que te amenaza.
Quién dijo pereza, dijo pobreza.
Es puerco de la misma manada.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
No hay bonita sin "pero", ni fea sin gracia.
A gran prisa, gran vagar.
El mucho joder empreña.
Cacarear y no poner, bueno no es.
Dama tocada, dama jugada.
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
Compañía de los dos fue la del edén y no salió nada bien.
Bien casada, o bien quedada.
Ausentes y fallecidos, ni éstos bien amados, ni aquellos bien venidos.
Cabra coja, mal sestea.
Al hombre deshonesto le es útil el azar
El melón y la mujer, malos son de conocer.
Pato, ganso y ansarón, tres cosas son, y una son: cochino, puerco y lechón.
Amor no correspondido, tiempo perdido.
Paja triga hace medida.
Amor sin besos es como chocolate sin queso.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
Dar con buen melón y buena mujer, acierto es.
Jugué con quien no sabía y me llevó cuanto tenía.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
Santo Domingo, mal pan y peor vino.
Se conoce la cara de una persona, pero no su corazón.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
Haz bien y échalo al mar; si los peces lo ignoran, Dios lo sabrá.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
Hombre sin dinero, lobo sin dientes.
Dios consiente, pero no siempre.
Perdonar no es olvidar, y en el perdón sin olvido sobran palabras y falta corazón.
Quien es más escogedor, se va siempre a lo peor.