Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
No te salgas por la tangente.
La llaga del amor, ¿quién la hace sanar?.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
Moza gallega, nalgas y tetas.
El hombre honrado a las diez acostado.
Quien presto enriqueció, presto empobreció.
A la hija, tápala la rendija.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Juegos de manos, ni a los piojos les son gratos.
Ni el caballero buen consejo, ni el letrado buen encuentro.
Dios tiene una caña muy larga que a todas partes alcanza.
Bueno de asar, duro de pelar.
Donde hay voluntad, hay un camino.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
Dar con la puerta en la cara.
Nadie pone más en evidencia su torpeza y mala crianza, que el que empieza a hablar antes de que su interlocutor haya concluido.
El silencio es más disiente, que la palabra imprudente.
Amor hace la llaga, y él, la sana.
Casa sin gobierno, disgusto eterno.
Aquí morirá Sansón y cuantos con él son.
El amor no respeta a nadie
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
Adulándote, necio y malo te hará tu amigo, censurándote, sabio y bueno te hará tu enemigo.
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
Miraste a la luna pero te caíste en el arroyo.
Un pie calzado y otro descalzo
El buen pan se hace con trigo, y con franqueza el amigo.
Un loco echa una piedra al río, y cien cuerdos no la pueden recuperar.
La fantasía es la droga de la mente
Sabio es aquel que piensa antes de actuar.
Cada burro apechuga con su carga.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
Te paso la pala diego
Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
La justicia cojea, pero llega.
Casa en que no hay un viejo, no vale un arvejo.
Más vale maña que fuerza.
Una maja de hierro, a fuerza de ser afilada, puede convertirse en una aguja.
No es lo mismo atrás que en ancas.
Bollo crudo, engorda el culo.
El que calla, otorga.
Si pierdes el caballo puedes recuperarlo;pero si pierdes la palabra, es para siempre.
Viejo con moza, mal retoza.
Quien ama sin placer, quien bebe sin sed y quien come sin hambre, poco vive
La del sastre de Campillo, que cosía de balde y ponía el hilo.
Con el rey me eché, más puta me quedé.
El casado en su casa, y el muerto en la mortaja.