Pasada la riña fiera, queda sangre en la gallera.
Dios nos libre del incendio en una casa vieja.
Sacar las castañas del fuego.
Barco amarrado no gana flete.
A ningún tonto le amarga un dulce.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
A la ocasión la pintan calva.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
El que pega primero pega dos veces.
Más ordinario que una monja en guayos.
Una cosa es el amor y el negocio es otra cosa.
A bien se llega quien bien se aconseja.
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
Negocio de enterrador, negocio asegurador.
Para todo mal es necesario un médico: el tiempo
Mal se caza con perros desganados.
Las chicas enamoradas y los contrabandistas conocen los atajos
Cualquier hombre, hasta el más serio, antes cornudo que en el Cementerio.
Grano a grano, con cautela. llena el buche la polluela.
Dame dineros y no consejos.
Hombre probo y recio, no tiene precio.
Traducción: En el mes de los muertos -noviembre-, mata tus cerdos.
Al que nace barrigón, aunque lo fajen de niño.
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
A buen bocado, buen grito.
El que quiera peces que se moje el culo.
Amigo, te guardaré un higo pero como no te vi, me lo comí.
Chica es del diablo la capa, y cuando tapa por un lado, por el otro destapa.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
Vendimia en mojado y cogerás el mosto aguado.
El mejor premio es merecerlo.
Miente una sola vez y no te creerán después aunque digas la verdad.
Muerte deseada, vida prolongada.
El ídolo adulado pronto ennegrece
Lo que uno no quiere, el otro lo desea.
La mejor fraternidad es la desgracia.
El vino casi es pan.
Hombre ambicioso, hombre temeroso.
Juez que de la equidad es amigo, ese quiero yo para mi litigio.
Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
Qué bien se trilla fuera de la parva.
El que viejo se casa, mal lo pasa.
El buen garbanzo y el buen ladrón de Fuentesauco son.
Mas pronto cae un hablador, que un cojo.
El que debe y paga, descansa.
A falta de manos, buenos son los pies.
Quien fuerza ventura, pierde rencura.
Pan tierno, casa con empeño.
La voz del culo no admite remedio ni disimulo.
Habla poco, escucha más, y no errarás.