Cada criatura obra según su natura.
Los negocios hacen a un hombre y al mismo tiempo lo prueban.
Para lograr fruto bueno, hay que abonar el terreno.
Si no haces lo que te gusta búscale el gusto a lo que haces.
Atáscate, que hay lodo.
No dar pie con bola.
No gastes pólvora en gallinazos.
Dios no le da problema a nadie que no pueda resolverlo.
Es mejor encender una vela, por pequeña que sea, que maldecir las tinieblas.
La mujer experimentada, es temida y mal mirada.
Dirán si eres limpio o guarro, las costeras de tu carro.
Condición de buen amigo, condición de buen vino.
La mujer virtuosa, corona es de su marido.
Algo daría el ciego por tan siquiera ser tuerto.
Tras buen soplo, buen sorbo.
Algo tendrá el agua cuando la bendicen.
Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid. (Frase utilizada para utilizar un pretexto para dar varias opciones).
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
Molino que no muele, algo le duele.
Cantó al alba la perdiz, más le valiera morir.
Iguales, como cabo de agujeta.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
Ya apareció el perdido, y más valía que no hubiese aparecido.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.
Quien mal se casa, pronto vuelve a casa.
Al erizo, Dios le hizo.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.
Ramal y bozal, para el animal.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
La tierra no es una herencia de nuestros padres sino un préstamo de nuestros hijos.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
Haz bien y no mires a quien.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
Hacer caldo gordo a escribas y fariseos.
Es que los dos cojeamos del mismo pie.
Aunque digas y no hagas, haz y no digas.
Cuidados ajenos, matan al asno.
El que coge la vela es porque es cofrade.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
Del árbol caído, todos hacen su asiento.
Aquí paz y en el cielo gloria.
Qué buen siervo, si hubiera buen señor.
Más ordinario que un cementerio con columpios.
Es hombre honrado el que es todo lo que hay que ser para no morir ahorcado.
El que vino a Gumiel y no bebió vino, ¿a qué coños vino?.
Por qué denominar a la muerte como una desgracia cuando pone fin a la desdicha?
Ni buen consejo de moza, ni buena camisa de estopa.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
Bonita y fina me haga Dios; que rubia y blanca me haré yo.