De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
Dios castiga sin dar voces.
A la de amarillo, no es menester pedillo.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
A una bella muchacha nunca le falta enamorado.
A quien le duele la buba, ese la estruja.
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
Come para vivir y bebe para comer.
Zanahoria y nabo, buenos casados.
Pájaros del mismo pelo juntos emprenden el vuelo.
Pensar no es saber, y más en tiempo de vendimias.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
Lo que te han dado, recíbelo con agrado.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
Caceta y pesqueta, mala chaqueta.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
En Marzo, la veleta, ni dos horas está quieta.
Las únicas cuerdas que producen libertad son aquellas de las que surge música.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
Arco en el cielo, agua en el suelo.
Ni amor sin comer, ni vestido de gala sin otro tener.
Poco se gana hilando pero menos mirando.
Otro día amanecerá y buen tiempo hará.
Amor, amor, malo el principio y el fin peor.
La buena suerte, durmiendo al hombre le viene.
Qué satisfacción estar enamorado
Bienes y males, a la cara salen.
Aguas calmadas estropean los puentes.
Gallegos y asturianos, primos hermanos.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
Ponerse la tapa en la cabeza
Para cura de mis males, me vinieron más pesares.
A tu amigo dile la mentira, si te guarda paridad, dile la verdad.
Yantar sin vino, convite canino.
Esposa prudente es don de Dios.
Solo a los locos les gusta la guerra, el mar y el matrimonio.
Más vale buen viento que fuerza de remos.
El mundo está vuelto al revés
Amores de lejos no son parejos.
Amigos que no dan y vecinos que no prestan, quedar mal poco cuesta.
El bien que hicimos en la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana...
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
Julio, triguero, Septiembre, uvero.
Con carne nueva, vino viejo y pan caldeal, no se vive mal.
La promesa debe ser cumplida y la acción debe tener resultado.
Creer a pie juntillas.
Lo pendejo y las reumas con lo vieja se acentúan.