A quien le duele la buba, ese la estruja.
Dios castiga sin dar voces.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
A la de amarillo, no es menester pedillo.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
Zanahoria y nabo, buenos casados.
Come para vivir y bebe para comer.
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
Bien vive quien Dios quiere; y quien no, viviendo muere.
Caceta y pesqueta, mala chaqueta.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
Lo que te han dado, recíbelo con agrado.
Pájaros del mismo pelo juntos emprenden el vuelo.
En Marzo, la veleta, ni dos horas está quieta.
A una bella muchacha nunca le falta enamorado.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
Pensar no es saber, y más en tiempo de vendimias.
La buena suerte, durmiendo al hombre le viene.
Aguas calmadas estropean los puentes.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
Otro día amanecerá y buen tiempo hará.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
Solo a los locos les gusta la guerra, el mar y el matrimonio.
Arco en el cielo, agua en el suelo.
Gallegos y asturianos, primos hermanos.
Qué satisfacción estar enamorado
Esposa prudente es don de Dios.
Amor, amor, malo el principio y el fin peor.
Poco se gana hilando pero menos mirando.
A tu amigo dile la mentira, si te guarda paridad, dile la verdad.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
Para cura de mis males, me vinieron más pesares.
Bienes y males, a la cara salen.
Las únicas cuerdas que producen libertad son aquellas de las que surge música.
Ni amor sin comer, ni vestido de gala sin otro tener.
Ponerse la tapa en la cabeza
Más vale buen viento que fuerza de remos.
Amores de lejos no son parejos.
Yantar sin vino, convite canino.
Julio, triguero, Septiembre, uvero.
El mundo está vuelto al revés
Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.
Hacer un viaje y dos mandados.
Creer a pie juntillas.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
El bien que hicimos en la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana...
La promesa debe ser cumplida y la acción debe tener resultado.
Amigos que no dan y vecinos que no prestan, quedar mal poco cuesta.