Si el grumete supiera y el patrón pudiera, todo se hiciera.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
Aprovéchate Matías, que no es de todos los días.
Quien bien conoce el camino, llega sano a su destino.
La justicia cojea, pero llega.
No basta parecerlo, hay que serlo.
La imprudencia abre la puerta, y la pereza la mantiene abierta.
En la felicidad, el corazón se funde como la nieve en primavera
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar.
La fe no tiene miedo.
No basta ir a pescar peces con buena intención. También se necesita llevar red.
El hombre que se respeta, no besa sino en la jeta.
Dios te guarde de odioso señor y de compañía de traidor.
Mucho ojo, que la vista erro.
Quien no puede tener la pulpa, se contenta con el hueso.
Racimo corto, vendimia larga.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
Para el gusto se hicieron los colores.
Si escuchas a ambas partes, se hará en ti la luz; si escuchas a una sola, permanecerás en las tinieblas.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
Por uno que no es bueno, padece un pueblo entero.
Gatos y mujeres, en casa; hombres y perros, en la plaza.
Calumnia, que algo queda.
El derecho de los pobres no es más que llanto
Farolillo de la calle, tizón de la casa.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
De la vista nace el amor.
Mujer ventana, poco costura.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
La fortuna enloquece a lo mismos que favorece.
Quien bien hace a su enemigo, a Dios tendrá por amigo.
Mallorquina, puta fina
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
Dañada una pera, dañadas sus compañeras.
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
Los amigos, el aceite y el vino deben ser viejos
Feo, pero con suerte.
Dar una de cal y otra de arena.
Hablar a tiempo requiere tiento.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
Cuando todo está perdido, aún queda la esperanza.
Si quieres el perro, acepta las pulgas.
El pan ajeno hace al hijo bueno.
Buen pedidor, mal dador.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
Llegar al humo de las velas.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.