De lo vedado, un solo bocado.
No oigo, soy de palo.
No ojos que lloran, sino manos que laboran hacen falta para remediar males.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
Buitres y milanos, primos hermanos.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
Coser y hacer albardas, todo es dar puntadas.
Quien da para recibir no da nada
Reino dividido, reino perdido.
La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Hay gente tan pobre, que solo tiene dinero.
El sabio calla, el tonto otorga.
Quien trabaja por sí mismo trabaja por tres
Felicidad y cristal: ¡cuán fácilmente se quiebran!
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
Es una pena ser viejo, pero no lo es todo el que quiere.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
Lo que no cuesta dinero, siempre es bueno.
Hombre canoso, hombre hermoso.
Cojo con miedo, corre ligero.
Zozobra la verdad; más nunca ahogada la verás.
Casamiento malo, presto es concertado.
Unos tanto y otros tan poco.
En el camino deja que los tontos y los locos pasen primero.
Lleva con ánimo igual lo que es bien y lo que es mal.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Con buena comida para tres, cuatro comen bien.
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
Decídmelo y lo olvidaré, enseñádmelo y lo recordaré, implicadme y lo entenderé, apartaos y actuaré.
Con pan y vino, se anda el camino.
No te acompañes ni de amigo lisonjero ni de fraile callejero.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
Componte para el marido y no para el amigo.
Bueno es el mal que fue ocasión del bien.
Dos fuentes, dos ríos.
No hay invierno sin nieve, no hay primavera sin sol y no hay felicidad sin compañía.
De juez de poca conciencia, no esperes justa sentencia.
Salud y fuerza en el canuto.
Quien ha probado un buen pez, quiere comerlo otra vez.
Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.
Poco puede hacer el valor sin la discrección.
El buen vino, venta trae consigo.
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
Casa convidada, pobre y denostada.