Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
La joya no puede ser pulida sin fricción, ni el hombre perfeccionarse sin dificultades.
Ojos que bien se quieren, desde lejos se saludan.
Dios aflige a los que bien quiere.
A camino largo, paso corto. Para cansarse menos.
Todos obedecen con gusto cuando el que manda es justo.
Buen amigo, el ya probado en el peligro.
A persona lisonjera no le des oreja.
El vino y la verdad, sin aguar.
Dar para recibir, no es dar sino pedir.
Olivo, oliva y aceituno, todo es uno.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
Un amigo es como la sangre, que acude a la herida sin que la llamen.
Hermano mayor padre menor.
Deja la contienda, y no te quebrarán la cabeza.
Para todo perdido, algo agarrado.
Picha española no mea sola.
Los justos pagan por pecadores.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
Allá ellos que son blancos y se entienden.
Menos idea que Geral pasando música.
La soledad no trae felicidad.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
Casa sin niños, tiesto sin flores.
Conciencia ancha, la bolsa ensancha.
Pan ajeno, caro cuesta.
El que mucho abarca, poco aprieta o se le cansan los brazos.
Piensa con menos emociones y vivirás largos días.
A Dios lo mejor del mundo, pues es señor sin segundo.
No hay mal que por bien no venga.
Pesar ajeno, no quita el sueño.
Con tal de que se vaya, aunque le vaya bien.
Amar es tiempo perdido si no se es correspondido.
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
Al romero que se le seca el pan en el zurrón, no le tengas compasión.
Enfermedad larga, cruz a la espalda.
Madruga y verás, trabaja y habrás.
Dádiva forzada no merece gracias.
Una familia unida come del mismo plato.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
Amigos hay pesados y enemigos ligeros.
Despacito por las piedras
Todo pasa frente al tiempo, y nosotros creemos que es él el que pasa
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
El que se apura, poco dura.