Las paredes oyen.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Más vale comer pan con amor, que pollo con dolor.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
Bien a bien o mal a mal, llena tu costal.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
Peixe con ollos, á caixa. Pez con ojos, a la caja.
El joven armado y el viejo arrugado.
De todo hay en la viña del Señor [uvas, pámpanos y agraz].
Hurta y reparte, que es buen arte.
Amistad del poderoso, sol de invierno y amor de mujer, duraderos no pueden ser.
De aire colado y de fraile colorado, guárdeme Dios.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Viejos los cerros y reverdecen
Alforjas llenas quitan las penas.
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
A la mujer y a la cabra, la cuerda larga.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
A quien te quiere merendar, almuérzatelo.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
Quien cerca halla, cerca calla.
Tripa vacía, suena pronto.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
Quien bien quiere, tarde olvida.
Ruin amigo no vale un higo.
Dame un pijo y te traeré un hijo.
El dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional.
A lo que puedas solo no esperes a otro.
A amor y fortuna, resistencia ninguna.
Pan duro, pero seguro.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
La felicidad, como el arco iris, no se ve nunca sobre la casa propia, sino solo sobre la ajena.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
Amor de lejos, amor de pendejos.
Caminante, no hay camino, se hace camino al andar.
Frío hace, no me place; pan caliente bien me sabe y a la lumbre bien me huelgo y en la cama bien me extiendo: moza lozana, conmigo en la cama.
Haz lo que debes y dejar venir el resultado.
Ojos dulces y apacibles, pero hay cosas más tangibles.
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
Amistad que murió, nunca renació.
La joya no puede ser pulida sin fricción, ni el hombre perfeccionarse sin dificultades.
El pensamiento anda siempre de viaje, ni peaje, barcaje ni hospedaje.
La verdad padece, pero no perece.