De los hombres se hacen los obispos.
Quien siembra, siega.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Músico pagado, contento pero desafinado.
El oficio hace maestro.
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
Amigo bueno, solo Dios del cielo.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
No hay mal que dure 100 años ni cristiano que los aguante.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
Que cada sacristán doble por su difunto.
Refranes viejos, recortes del evangelio.
Fraile franciscano, el papo abierto y el saco cerrado.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
El que quiera ser líder debe ser puente.
El labrador antes sin orejas que sin ovejas.
A gran pecado, gran misericordia.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
Cual es el padre, así los hijos salen.
Ni buen fraile por amigo, ni malo por enemigo.
Riñen los pastores, y se descubren los quesos.
Casa de concejo, pajar de viejo.
No es lo mismo predicar que dar ejemplo.
Confesor que visitas hijas, desde aquí te marco por padre de familias.
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.
A quien se hace oveja, el lobo se lo come.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
Asno de dos, válgale Dios.
El que habla es el que peca.
Dios da barbas, al que no tiene quijada.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
Oficio de albardero, mete paja y saca dinero.
Buen podador, buen viñador.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
Si el cura se resfría, hasta el monaguillo tose.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Lo mismo es hablarle a un muerto, que predicar a un desierto.
Domingo sucio, semana puerca.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
El que evita la tentación, evita el pecado.
Haga lo que dice su profesor pero no el qué él hace.
Como chancho en misa.
Quien tiene la cabra, ese la mama.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
El maestro sabe lo que hace.