No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
Oveja que mucho bala, poco mama.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
Fiesta sin comida, no es fiesta cumplida.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
El destino baraja, nosotros jugamos.
La cuerda por lo más delgado se quiebra.
Compra de quien heredó, y nunca al que lo sudó.
Carro que se rompa en llano, de atrás le viene el daño.
A gran subida, gran caída.
La capa del diablo, lo que por un lado tapa, por otro destapa.
El casado casa quiere.
Al son que me tocan bailo.
Si el aire frío salta El Pirineo, por todas partes nieve y hielo veo.
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
Estar armado hasta los dientes
Lo que no está prohibido está permitido.
Lo barato es caro y lo caro es barato.
Bailaré según tu música.
Ve a menudo a casa de tu amigo, porque la maleza puede borrar el camino.
En amores: Corazones y en Empedradas: Zapatos.
A otro perro con ese hueso.
El que canta y danza se agita y no avanza.
Buey viejo mal tira, pero bien guía.
A cada santo su vela
Donde veas a todos cojear, debes a lo menos renquear.
No se va al cielo a caballo.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
Cortesía de sombrero, hace amistades y no cuesta dinero.
En casa del capellán, no falta nunca el pan.
Tus pies te llevarán allí donde esté tu corazón.
La cuña que más aprieta, palo es de la misma horqueta.
Es como llevar leña para el monte.
Agua que va río abajo, arriba no ha de volver.
Se van con quien, las cartas y las mujeres.
Recuérdalo bien Mamerto, todo pirata no es tuerto.
Baila Antón según le hacen el son.
Al hombre aguado, mirarle de lado.
Por Santa Ana no hay borrica mala y por Santiago no hay mal caballo.
La mujer poco entendida, se casa sin tomar medidas.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
Día vivido, día perdido.
Por un clavo se pierde una herradura.
¿Quieres que te siga el can?, dale pan.
Tiran más dos tetas, que los bueyes de dos carretas.
No fío, porque pierdo lo mío.
Nace en la puerta lo que el hortelano no siembra.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
¡Cómo subo, subo de pregonero a verdugo!.
La mierda cuando la puyan hiede.